El párroco de La Palma, Rafael Fernández Aguilar, anunció ayer que la Virgen de las Penas, dolorosa de la cofradía del Lunes Santo, lucirá en su pecho la llave del Sagrario el próximo Jueves y Viernes Santo. Un gesto histórico que ya se produjo en el año 1813 y que ahora se va a repetir, en un año que el hermano mayor de La Palma, Francisco Javier Lucero, calificó como "el año de la Virgen de las Penas".
Esta decisión se basa en la documentación presentada a la cofradía y a su director espiritual por un hermano de la misma y reconocido cofrade gaditano, José Luis Ruiz. En este texto (que se puede consultar en la web de la hermandad), Ruiz hace referencia a un hecho que ocurrió el año 1813, cuando la actual Virgen de las Penas, antes advocada como Virgen de los Dolores, lució la llave del Sagrario por decisión del Cabildo Catedral y de la comunidad de frailes capuchinos, en cuya iglesia recibía entonces culto la dolorosa.
Todo surge a raíz de la decisión de los canónigos de trasladar el culto desde la antigua Catedral (Santa Cruz) a otro templo debido a los bombardeos de los franceses, optando por el convento de Capuchinos, donde compartieron los cultos con la propia comunidad de frailes. En la Semana Santa de ese año -según apunta en su artículo José Luis Ruiz- los capuchinos deciden ceder la custodia de la llave del Sagrario el Jueves Santo al deán del cabildo, que declinó la distinción. Así, según consta en un acta capitular del 22 de abril de 1813, se acuerda por ambas partes que sea la Virgen de los Dolores (hoy María Santísima de las Penas) quien ostente sobre el pecho la llave durante la noche del Jueves Santo y la mañana del Viernes.
José Luis Ruiz apunta que este tipo de concesiones a autoridades eclesiásticas e incluso civiles eran usuales en aquella época, "como demuestra la llave que se expone en la sala de la permanente del Ayuntamiento de Cádiz". Por el contrario, no es para nada usual que las llaves del Sagrario queden depositadas en imágenes procesionales. De hecho, Ruiz asegura que no conoce ningún caso, "salvo el del hermano mayor de la cofradía del Silencio de Sevilla, que sí procesiona en la Madrugada del Viernes Santo con la llave, aunque en la iglesia donde radica la hermandad no se instala monumento".
El Sagrario de los templos queda abierto tras la celebración de los oficios del Jueves Santo, y no se cierra de nuevo hasta los del Viernes Santo, guardando en ese tiempo el sacerdote la llave de la puerta. Por tanto, que este año luzca la llave sobre el pecho de la Virgen de las Penas es algo histórico, como anunció el párroco de La Palma ayer durante el acto de presentación de un cartel de Semana Santa en el propio templo.
Además, Rafael Fernández Aguilar ha apuntado que tanto el informe histórico aportado por José Luis Ruiz como la decisión adoptada por él será incluido en el expediente de coronación canónica de la Virgen de las Penas. A este respecto, Fernández Aguilar asegura que los trámites para la coronación de la dolorosa siguen adelante, siendo el de las Penas el próximo expediente que deberá solucionar el Obispado.
En el acto de ayer se daban cita Francisco Javier Lucero y el anterior hermano mayor, Antonio Lucero, quienes mostraron su inmensa alegría por la noticia comunicada por el párroco. "Es todo un honor y un privilegio que la Virgen de las Penas pueda llevar en su pecho la llave del Sagrario de La Palma el Jueves y Viernes Santo. Es un reconocimiento a su devoción y a su historia", comentó Francisco Javier Lucero.
Diario de Cádiz