
En la parroquia de San José y Espíritu Santo, sede canónica de la corporación, celebró sus cultos la hermandad del Descendimiento. Para ello dispuso al Cristo del Descendimiento junto a la Virgen del Refugio y a San Juan Evangelista con un dosel rojo como fondo.

De hebrea aparecían las dos Dolorosas de la corporación, Refugio y Buen Fin.
Fotografías: Andrés Fresno

