«La conclusión de un sueño», así reza el lema de la exposición que la Hermandad de San Esteban presentó ayer en el refectorio del antiguo convento de San Agustín, con motivo de la restauración del techo del palio de la Virgen de los Desamparados, que ha sido realizada por José Antonio Grande de León.
La exposición, que estará abierta al público hasta el próximo domingo, contiene además del citado techo de palio, la bambalina frontal y lateral, así como varios paneles explicativos del proceso de restauración y sobre los diversos proyectos que tiene previsto llevar a cabo la hermandad.
De entre todos los proyectos destaca la realización de un manto de terciopelo burdeos bordado en oro, que según Grande de León «es un anhelo existente en la mayoría de los hermanos de la corporación». La pieza, aún no iniciada, conjugará con el diseño que Ignacio Gómez Millán ideó para las bambalinas.
Precisamente por esto, la Hermandad de San Esteban ha comenzado a enriquecer los bordados del paso de palio, obra de Esperanza Elena Caro, que por diversos problemas no pudo completarse con la calidad que exigen los cánones de un paso de palio en Sevilla. En la exposición se puede apreciar la diferencia entre las bambalinas exteriores (con bordados en hojilla de alta calidad) y las interiores (con recortes y telas de tisú de mala calidad). Con este motivo, Grande de León completará las bambalinas interiores y añadirá un fleco de mayor longitud, ya que la bambalina queda corta. Está previsto que la nueva flequería se estrene en la Semana Santa de 2009.
Lo que sí estrenará este año es la conclusión del techo de palio. Según el bordador, «el estado de conservación era alarmante, con abundantes deterioros apreciables a simple vista». Además de la suciedad que tenía la malla, en algunos puntos se encontraba rota y hacía peligrar la estabilidad del palio. Por otra parte, tenía numerosos descuadres e imprefecciones cuando desde su realización.
Grande de León ha utilizado seis kilos de oro para la realización de la nueva malla y ha unificado las dos guardillas rectilíneas que tenía anteriormente en una de terciopelo burdeos, y con una forma diferente.
Por deseo de la corporación, se ha repuesto la antigua Virgen del Rocío que iba en la gloria del palio, obra de Sebastián Santos, en lugar de la cruz de recortes que tenía hasta ahora. Para esto, el imaginero Salvador Madroñal ha restaurado a la Virgen del Rocío, que presentaba una policromía ennegrecida y el orfebre Emilio Méndez le ha hecho el nuevo cuerpo.
La hermandad comenzó el proceso de enriquecimiento y conservación de su patrimonio con la restauración de la clámide de Carrasquilla, siguiendo por la restauración del Cristo, la Virgen, los varales y la nueva peana del Señor.
ABC Sevilla