sábado, 23 de febrero de 2008

Como la lotería parece que se dan algunos puestos, sin tener en cuenta criterios de antigüedad, participación o capacidad y actitud, lo mismo en los cargos de la junta de gobierno como en los puestos de responsabilidad de la procesión. Cargos ocupados por algunos que demuestran su incompetencia año tras año pero que se mantienen en su puesto por la amistad o parentesco con los mandamases. Entiendo y comparto que haya puestos de confianza pero siempre que los que reciben esta responsabilidad cumplan su cometido adecuadamente, lo otro sería un grave error. Y así nos va, se nota donde prima el amiguismo y donde la eficiencia. Lo que sigo sin entender es que si todos queremos lo mejor para las hermandades por qué pasa esto.


Publicado por nazarenodelaO @ 0:00  | La cuenta atrás
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