Hay que aprovechar el tiempo cuaresmal para coincidiendo con la celebración de los cultos de las distintas hermandades poder ver de cerca algunas imágenes titulares, porque hay algunos templos o capillas que son difíciles de encontrar abiertos el resto del año. Siempre hay que estar atento a Cuaresma o Navidad para en la menor oportunidad poder contemplar aquellas hermandades que no tienen un horario amplio o conocido de apertura. Algo que no facilita ampliar su devoción, pues si ni a los autóctonos les resulta fácil verlas a los que son visitantes ocasionales ni les cuento.
Jornadas de puertas cerradas que se llaman. Llegar a una capilla y verla siempre cerrada, ir a una iglesia y ver nuevamente que no está abierta. Y así a distintas horas y distintos días. Algo que quien corresponda debería plantearse. No estaría nada mal que hermandades con capillas o templos propios que no lo hacen, abrieran más a menudo y dieran a conocer sus horarios, los devotos se lo agradeceríamos.