jueves, 31 de enero de 2008
La hermandad del Prendimiento abrió el pasado martes su casa de hermandad. La sede social de la cofradía del Mentidero que procesiona el Lunes Santo fue cerrada hace dos meses después de que se detectaran importantes problemas en la estructura de la finca, propiedad del Obispado de Cádiz y Ceuta.

Desde la hermandad han señalado que «lo técnicos de Patrimonio de la Diócesis de Cádiz y Ceuta determinaron que los únicos peligros que afectaban a la finca se situaban en la azotea, lo que hizo necesaria la retirada de la campana y la cruz». Pero estas obras se han realizado sin que el Ayuntamiento de Cádiz tenga constancia y sin que ningún técnico municipal haya ido a comprobar si las obras de seguridad eran las indicadas en el informe.

El informe técnico emitido desde la Delegación municipal de Urbanismo alerta de la necesidad de realizar más actuaciones, debido al peligro de derrumbe de la finca. Después de inspeccionar la totalidad de los forjados ocultos por los falsos techos de escayola, y en especial los de la cubierta, los técnicos municipales ha obligado al Obispado a adoptar medidas de refuerzo o la sustitución del forjado. Una obra que aún no se ha realizado.

Tampoco se ha reforzado o sustituido el techo de corredor en torno al patio ni el forjado de planta alta en dependencia de acceso a azotea pasillo.

Tras la Inspección Técnica de Edificios realizada por el Ayuntamiento de Cádiz, y para garantizar la seguridad de la finca, se ha ordenado a sus propietarios dotar de estanqueidad y pendientes correctas a la cubierta del edificio.

No se han reconstruido los pilarotes de la cubierta para garantizar su estabilidad, aunque sí se ha retirado la cruz, después de que la Delegación municipal de Urbanismo la encontrase desencajada y con las fábricas fisuradas y con falta de estanqueidad.

Más cosas sin hacer

A pesar de que la casa de hermandad fue reabierta, tampoco se han ejecutado las obras para sustituir el sistema de canelones y bajantes vistos externos, que actualmente «se encuentra tremendamente deteriorado», según indica el informe técnico emitido por la Delegación municipal de Urbanismo.

La Inspección Técnica de Edificio también ha obligado al Obispado a realizar un estudio en profundidad de la cubierta del templo, ejecutando registros suficientes para estudiar la estructura «y confirmar o no la necesidad de algún tipo de tratamiento e intervención».

También se debería haber inspeccionado, antes de permitir la apertura de la finca, la red de bajantes y colectores enterrados, «a fin de eliminar posibles focos de humedad», según el informe.

Desde la Delegación de Patrimonio del Obispado de Cádiz y Ceuta aseguran que «el Ayuntamiento de Cádiz no ha hecho entrega de ningún informe técnico». Sin embargo, la Delegación municipal de Urbanismo afirma que el documento ha sido enviado «a las dos partes implicadas, el propietario y el inquilino, y el informe técnico estaba en plazo de audiencia hasta el jueves».

La Voz
Publicado por nazarenodelaO @ 0:06  | Cádiz
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