La hermandad del Cristo de la Viga se dispone a celebrar la llegada de la Virgen del Socorro después del proceso de restauración a que ha sido sometida. El conjunto de actividades programadas y la 'bienvenida' que se ofrecerá a la Dolorosa el próximo sábado, se constituyen en un primer paso de cara a 2010, año en el que se cumplirán cuatro siglos del nombramiento de esta imagen como copatrona de la ciudad.
La cofradía ha cerrado una asignatura pendiente y comprometida ya que afectaba a una de las imágenes más valiosas de la ciudad desde los puntos de vistas artístico e histórico. La cita será en la Catedral a las 19,30 horas con una misa y posterior procesión con la imagen en parihuelas desde el altar mayor hasta el que ocupará provisionalmente delante del crucificado de La Viga. Para terminar la Virgen se pondrá de besamanos.
Para el 26 de febrero en la Academia de San Dionisio será la conferencia que pronunciará la restauradora Concepción Casado, del Taller Artarte de Rota, sobre la intervención ejecutada. El hermano mayor, José Antonio Valenzuela, reconoció a este medio la satisfacción por los resultados de la intervención que ha consistido en una limpieza integral de la imagen y una desinfección de los xilófagos que afectaban a toda la estructura excepto al rostro. Por otra parte se confirma que es del siglo XVI y como curiosidad, han aparecido tres policromías detrás de la actual. Otro dato es que posiblemente la imagen tuviera cinco lágrimas en vez de cuatro. "Hubo opción de ponérsela pero decidimos que no", concluye Valenzuela.
El hermano mayor no oculta la ilusión que ha despertado la celebración de dentro de dos años para la que ya hay una comisión de trabajo que es la encargada de dar forma al calendario de actividades que se programarán, entre las que se incluye la propuesta de salida extraordinaria de la Virgen del Socorro.
Esta procesión tiene ya un destino que sería ir al convento de Santo Domingo, en recuerdo de una salida de rogativas de la que fue protagonista la imagen cuando ésta recibía culto en el convento de San Agustín y aún mantenía su fisonomía de gloria. Otros criterios que se están manejando para el programa es contar con conferencias que ilustren la historia de la Virgen y recordar al primer vestidor y primera camarera.
La idea es que en un plazo no demasiado largo se pueda tener confeccionado el calendario y las propuestas que tendrán que contar con el beneplácito de Bertemati.
Diario de Jerez