Después de un intenso año de celebraciones religiosas en el Santuario de Consolación, el Cardenal de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, presidió ayer un solemne pontifical que fue concelebrado por una veintena de sacerdotes locales, de la diócesis y diáconos, y que sirvió para despedir el Año Jubilar utrerano, que fue concedido por el Papa Benedicto XVI, con motivo del V Centenario de la llegada de la imagen de la Patrona a la localidad.
Al acto, al que no acudió ningún representante de los gobiernos autonómico y central pese a estar invitados, asistieron las autoridades locales, encabezadas por el alcalde, Francisco Jiménez; representantes del Ejercito del Aire y la ONCE, entre otros hermanos mayores honorarios de la Virgen; personalidades eclesiásticas, como los vicarios Francisco Ortiz y Miguel Gamaza; representantes de todas las hermandades locales y comisionados del V Centenario junto a cientos de personas procedentes de la zona, que no quisieron perderse la clausura de este Año Santo en Utrera, mientras la banda sinfónica del V Centenario, bajo la dirección del José Salazar, estrenaba una marcha procesional dedicada a la Patrona.
Tras la procesión de entrada por el interior del templo, donde no cabía un alfiler, el Coro Siarum cantó el Himno de la Coronación de la Virgen de Consolación, con letra de Salvador de Quinta y música del maestro Francisco Guerrero.
Entre los ritos iniciales, tuvo lugar el encendido de la lámpara de aceite que simboliza y recuerda el primer milagro de la Virgen, y que ha presidido todas las ceremonias religiosas durante el año.En el ofertorio, intervino la soprano Mónica Muñoz Marchena, joven promesa sevillana del bel canto,formada en el Lyceo de Barcelona, que interpretó el «Ave María» de Gounod.
El cardenal agradeció durante la homilía la colaboración de todos los estamentos locales en el jubileo utrerano, que ha convertido al Santuario de la Virgen en un «referente de encuentro».
Destacó la importancia de la familia, en esta celebración dedicada a «Jesús , María y José», y en la que participaron matrimonios representantes de las diferentes vicarías de la diócesis. Posteriormente, tras la oración de comunión, subieron al altar representantes de la Pastoral Familiar y Juvenil, para recibir del cardenal las cartas pastorales de Juventud y Familia y Educación para la Ciudadanía, así como una medalla conmemorativa de los 25 años de su pontificado en Sevilla, recuerdo que también fue entregado al alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, y al comisario del V Centenario, Salvador de Quinta. El coro Siarum intervino en el«Santo» y en los cantos de comunión interpretando «Romance de Navidad» y «El Himno a la Patrona», con letra de los hermanos Álvarez Quintero, concluyendo la ceremonia con intervención de la banda del V Centenario. En el exterior, mientras se desarrollaba la ceremonia religiosa, las campanas del Santuario repicaron en señal de júbilo
Miles de peregrinos
Por el santuario han pasado a lo largo del año 2.007 decenas de miles de visitantes,(ochocientos mil personas, según indicó el comisario del V Centenario, Salvador de Quinta) ya que desde muy antiguo existen lazos devocionales de la Patrona de Utrera con decenas de pueblos y lugares de Andalucía y América, cuyos peregrinos hicieron posible la grandiosa historia de Consolación. «Si el rey Carlos III no hubiese prohibido la procesión y romería de Consolación en el siglo XVIII, dijo el alcalde Francisco Jiménez, el Rocío no existiría, sino una gran romería en Utrera».
ABC Sevilla