A los pies del magnífico crucificado que tallase Pedro Roldán, el Santísimo Cristo de la Misericordia y como viene siendo tradicional, se celebró el pasado ocho de diciembre el besamano de Nuestra Señora de los Dolores, titular de esta corporación que procesiona cada Martes Santo bajo palio.
Vestía de oscuro la imagen que labrase Antonio Eslava, que vino a sustituir a una imagen anterior de esta misma advocación.
Si bien es verdad que el fondo con el Cristo de la Misericordia es sublime no estaría de más que algún año la corporación variase el planteamiento en el besamano.