El día de la Inmaculada en Málaga tiene una cita indiscutible con la bella Dolorosa que recibe tal advocación, Nuestra Señora de la Concepción. La más Pura y Limpia Madre que pudiese albergar a Nuestro Señor, concebida sin macula alguna. Tras la celebración del triduo se espera la llegada del día ocho con ilusión y ganas, pues podremos mostrar nuestro cariño a tan querida imagen.
No necesita grandes montajes, la belleza de la Virgen de la Concepción se aprecia aún mejor cuando como en el día de ayer se tiene la oportunidad de poder contemplarla tan de cerca. Vestía saya blanca y manto burdeos y su testa se remataba con la presea que el año pasado estrenase en sus cultos. Sencillamente preciosa.
Y si siempre que acudimos a Ti no nos cansamos de embelesarnos en tu mirada la cielo o en esas lágrimas que recorren tus mejillas, ayer por si alguien necesitaba un recordatorio proclamamos que 153 años un dogma recogía lo que ya los fieles proclamaban, que fuiste concebida sin pecado original.