La empresa Rentokil ha iniciado la segunda fase de tratamiento contra la carcoma que sufría la imagen de Nuestra Señora de la Amargura de la Cofradía de Humildad y Paciencia. Ahora la empresa encargada de los trabajos debe comprobar semanalmente que la burbuja que aluminio en la que está introducida la imagen mantenga el nivel de oxígeno adecuado, del 0.2%, y que no aparezca ningún poro en la protección.
El hermano mayor de la cofradía, David de la Fuente, recordó que el pasado 6 de noviembre la Dolorosa fue retirada del culto al detectarse que algunas zonas estaban infectadas por la llamada carcoma de la madera.
La imagen fue trasladada a las dependencias parroquiales para fumigarla por el sistema CAT. Ahora, y casi un mes después, el tratamiento ha alcanzado los parámetros óptimos para su erradicación.
De la Fuente explicó que la imagen se introduce en una burbuja a la que se le inyecta frío con nitrógeno o dióxido de carbono. De esta forma se elimina a la carcoma por congelación.
El hermano mayor aseguró que «se sufre mucho cuando se entra en la parroquia de San Agustín y se observa su capilla vacía. Nos consuela saber que está siendo tratada en las dependencias parroquiales, aunque a esa instancia sólo puede acceder el mayordomo de la hermandad y el personal de Rentokil».
Si el tratamiento no sufre ninguna alteración, el próximo 12 de enero, a partir de las 18 horas, la imagen de Nuestra Señora de la Amargura estará expuesta en besamanos extraordinario.
Por otra parte, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia continúa trabajando en la restauración de la candelería, y en enero será expuesta la segunda fase. Asimismo, el Grupo Joven de la hermandad donará un Niño Jesús realizado por el artista Darío Fernández.
La Voz