Durante el pasado fin de semana se celebró el besamano de María Santísima de Gracia y Amparo. La titular de la hermandad de los Javieres se situó en la nave central del templo de Omnium Sanctorum bajo la atenta mirada de la Reina de Todos los Santos. Vestía saya verde y manto procesional con un particular tocado que realzaba su belleza.
Numerosas personas se adentraron hasta calle Feria para acudir a este besamano en el que las flores eran las protagonistas secundarias. Un gran centro redondo se situaba en el centro del montaje y varias piñas se repartían alrededor de la Virgen de Gracia y Amparo.