El sábado 13 de octubre, en conmemoración del cuarto centenario de la ejecución por parte del imaginero Francisco de Ocampo en 1607 del titular de la corporación carmonense a la que da nombre, la hermandad residente en la Iglesia de San Bartolomé realizó Salida Extraordinaria conmemorativa de tan importante efeméride.
La Primitiva Hermandad de los Nazarenos de Carmona, cuyas primeras reglas datan de 1597 (si bien es palpable un origen anterior del germen cofrade que llevó a su aprobación), es la segunda hermandad filial más antigua de la hispalense corporación del Silencio en la provincia de Sevilla tras Utrera. Este hecho resulta palpable más allá del culto a la Santa Cruz en Jerusalén (que podemos encontrar entre los titulares de la corporación) y del Voto Concepcionista, sino que marca carácter en la propia esencia de la corporación, que realiza estación de penitencia en la tarde del Viernes Santo, siendo acompañados ambos pasos por música de capilla.
Con exquisita puntualidad, a las ocho y media de la tarde tomaba salida el cortejo, que se dirigió hacia la Plaza de San Fernando, donde la Corporación Municipal impondría la Medalla de Oro de la Ciudad a la venerada imagen del Nazareno. La imagen que tallara Francisco de Ocampo hace 400 años, en talla completa y probablemente ejecutada para portar la Cruz del revés como lo hace el titular de la sevillana hermandad del Silencio, iba acompañado por la talla del Cirineo, obra probable del taller de Pedro Roldán, más concretamente atribuida a Juan Alejandro hacia 1699. Quizá asistimos en este día a la última salida procesional del conjunto sobre el actual paso, que vendrá a ser sustituido por unas nuevas andas de diseño y ejecución modernista, cuyo mero proyecto ha suscitado numerosas polémicas, pudiendo observarse el resultado final de su realización el próximo Viernes Santo.
Los sones de la Banda de Música del Maestro Tejera, que parece atravesar un momento dulce en sus actuaciones, pusieron el toque extraordinario para la ocasión. Sonaron las campanas de San Bartolomé ensalzando el carácter letífico de la ocasión, pero el marcado y exquisito carácter de la corporación se impuso desde el mismo instante en que la interpretación de la marcha "La Música del Silencio" (inspirada en las famosas saetas para capilla dedicadas a la hispalense corporación del silencio) se alzaron entre el repiqueteo. Quedó patente el sello de la corporación, que no necesita de mención alguna a su filiación hispalense más que como mera anécdota y referencia, como aquí se ha tratado de hacer, pues posee una fuerte personalidad que no resulta dependiente ni necesita más que de la continuidad en el buen hacer de sus hermanos carmonenses, que la han convertido en lo que es: todo un ejemplo a seguir y admirar, una "Madre y Maestra" para toda la provincia sevillana. Siga así por siempre.
Tras la entrega de la medalla, continuo el recorrido a los sones de un repertorio clásico y adecuado, en el que se incluyeron marchas de corte algo más alegre ("Corpus Christi" o "Cristo en la Alcazaba"), pero adecuadas dada su calidad a la ocasión, siempre en un ambiente sobrio en el que un respetuoso silencio del abundantísimo público asistente fue el más digno homenaje rendido por la devoción del pueblo a los pies de Jesús Nazareno. A su paso por la Iglesia del Divino Salvador, el cortejo fue recibido por el impresionante montaje que en una puerta lateral del enorme templo había dispuesto la Hermandad de los Siervos de María, presidido por la titular de la corporación que realiza su salida el Viernes de Dolores carmonense, María Santísima de los Dolores (anónima s. XVIII). Dada la magnificencia del montaje, que maravilló a todos aquellos que pudimos verlo en las horas previas a la procesión extraordinaria del Nazareno, dedicaremos artículo aparte más que merecido al grandioso detalle que tuvo la mariana corporación en tan importante efeméride para otra hermandad de la localidad.
Prosiguió el cortejo hacia la Iglesia Prioral de Santa María, auténtica Catedral carmonense no solo por sus descomunales dimensiones físicas, sino por la calidad arquitectónica que atesora, amén de alguna joya escultórica que se guarda en su interior, como un crucifijo adjudicable a las gubias de Roque Balduque. Y ante la mayor joya devocional del templo, la devotísima Patrona de la localidad como es la Santísima Virgen de Gracia y una vez el cortejo hubo entrado en el interior, se cantó una Salve Popular que resonó sobrecogedoramente en las amplísimas naves del catedralicio templo.
Emprendió el recorrido de vuelta el cortejo, con el mismo sabor a cofradía de buen hacer que dejó durante toda la noche, recortándose una estampa tan bella como inusual cual es un conjunto de talla completa sobre ese lienzo arquitectónico perfecto que son las calles de Carmona, que pareciera escena perfecta trazada por las manos del más experto maestro pintor. Es sin duda esta localidad de la comarca de los Alcores uno de los más bellos enclaves de la provincia de Sevilla. Lástima el afán de protagonismo de quién con suprema ignorancia, reviste perfectas tallas completas con superfluos y burdas telas bordadas ocultando el primoroso trabajo original de artistas de figura consagrada.
Así ocurre en numerosos puntos de la geografía y así ocurrió durante un periodo, afortunadamente temporal, en esta cofradía en la que la cordura imperó y el buen sentido cofrade hizo retirar la túnica bordada que poseía la talla, dejándonos disfrutar del maravilloso trabajo ejecutado por Francisco de Ocampo en el trazado de los ropajes y el extraordinario estofado, que ponen la guinda en la composición de esta imagen. Dejémonos guiar por los buenos ejemplos y la inteligencia así como el conocimiento adecuado. Evitemos las situaciones en las que los intereses personales y la ignorancia nos sustraen tan bellas y puras estampas: impidamos que actúen las manos de aquellos que se creen ufanamente capaces de superar la obra original de maestros irrepetibles.
De vuelta a su templo, en la noche que nos dejó el acto extraordinario de mayor exquisitez que servidor tiene la dicha de recordar, una estampa para el recuerdo: en la bajada ante el Alcázar de la Puerta de Sevilla (monumento nacional) sonó "Margot" y nada más que los sonidos que Tejera interpretó quedaron en el aire, con la imagen del bello entorno y la talla de Jesús Nazareno en la retina, grabando a fuego un instante para no olvidar jamás.
Apenas llegada la medianoche, el cortejo hizo su entrada, cumplidos ya 400 años desde que Francisco de Ocampo dejara en la Tierra para el recuerdo el rostro de Jesús Nazareno. En el interior del templo de San Bartolomé se cantó un Salve Regina ante la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, titular mariana de la corporación, obra de José Felipe Duque Cornejo en 1696 y encarnada por Francisca Roldán un año después. La bella imagen procesiona bajo el más antiguo paso de palio de Andalucía.
Rogelio Rubio Segura