En su parroquia, se celebran los anuales cultos en honor de Nuestra Señora de la Palma, bella Virgen de gloria, de pequeño tamaño, pero de devoción enorme. El 1 de noviembre se cumplirán 20 años desde su coronación canónica, y es que desde antiguo a la Virgen de la Palma se le ha profesado muchísima devoción. Cabe recordar que Ella hizo el milagro de parar las aguas cuando el maremoto que afectó a la ciudad provocado por el terremoto acontecido en Lisboa.
En el altar mayor, y totalmente vestida de blanco preside su Novena. Luce también su resplandor dorado, así como múltiples joyas. Numerosa cera y flores blancas completan el altar de cultos.