El jueves 25 se conmemoró el cuarto aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de la Amargura. Se presentaba la Señora en el centro de la ermita, delante del altar presidido por el Cristo de los Milagros. El altar para la misa quedaba delante de Ella, motivo por el cual no le ofrecemos planos más generales de la misma.
Mejor que durante los cultos del mes pasado estaba vestida la Virgen pero muy lejos de cómo se merece estar. Una Dolorosa con tanta devoción habría merecido el esfuerzo de ponerla en besamano durante todo el día, algo que junto muchas cosas más que se pueden mejorar esperamos se hagan prontamente por hermanos elegidos democráticamente en cabildo de elecciones.