El domingo 21 de octubre se celebró el rosario de la aurora que anualmente preside en estas fechas la Virgen de la Paz y Esperanza. Acompañaron a la Santísima Virgen el coro y la escolanía de la hermandad de la Paz. La principal novedad en el recorrido realizado por las calles de la feligresía fue el encuentro con la Virgen de los Dolores en San Jacinto. Dos grandes devociones de la ciudad, frente a frente.
Sobre unas parihuelas fue portada a hombros por hermanos que se fueron turnando durante el recorrido. Flores blancas exornaban las andas. De blanco y verde la Señora, quien recibió el cariño de los que comenzaron el día acompañándola.