jueves, 25 de octubre de 2007
La Basílica del Gran Poder será cerrada casi en su totalidad después de Semana Santa entre tres y cinco meses. Tan sólo quedará el atrio abierto al culto, donde serán colocados el Señor, la Virgen del Mayor y Traspaso y la imagen de San Juan. La medida se justifica por la necesidad de afrontar las obras de acondicionamiento del retablo del altar, más necesarias que nunca si se quiere preservar el resultado del proceso de restauración al que fue sometido el Señor por los hermanos Cruz Solís para no permitir que la imagen se ennegrezca de nuevo como consecuencia del humo de las velas de altar y de los cientos de cirios de cada Madrugada. En una fecha aún por determinar, pero siempre después de Semana Santa, comenzará el desmontaje del altar pieza por pieza, una obra que no se acomete desde que fue ejecutado por Guzmán Bejarano.

El nuevo altar, como ya avanzó Diario de Sevilla el pasado verano, tendrá controladores del índice de humedad y de temperatura, un telón cortafuegos, cámaras de vigilancia y, entre otras prestaciones, un sistema de ventilación que impedirá el contacto directo de las corrientes de humo negro con la imagen. Esta última medida es considerada por los hermanos Cruz Solís como una reforma "urgente", ya que el diseño de la basílica y del altar contribuyen, según el análisis de estos prestigiosos restauradores, a que todo el aire confluya en la hornacina donde recibe culto el Señor a diario.

El proyecto de reforma del altar está prácticamente terminado. La junta de gobierno, que preside Enrique Esquivias como hermano mayor, tiene prácticamente cerrada la financiación de estas obras, puesto que hermanos anónimos correrían con los gastos.

Durante los meses de ejecución de esta obra se aprovechará también para la creación de un columbario en una sala que actualmente se utiliza como almacén, localizada detrás del camarín del Señor y junto al sagrario. El columbario tendrá capacidad para acoger las cenizas -de más de novecientos hermanos de la cofradía. El cierre total al culto del gran anillo de la basílica del Gran Poder es una medida que ya se ha tomado en dos ocasiones, la última de ellas en el año 1996 con motivo también de unas obras. En ningún caso los devotos dejaron esos meses de poder orar ante el Señor, que quedó expuesto en el atrio, haciendo posible un diálogo más íntimo entre el Señor y sus miles de devotos.

Diario de Sevilla
Publicado por nazarenodelaO @ 16:10  | Sevilla
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