El pasado domingo tuvo lugar el besamano de la bella imagen de Nuestra Señora del Desconsuelo en su Soledad, obra de Luis Álvarez Duarte, a quien le confirió unos rasgos muy particulares y distintos a los imperantes en la mayoría de sus obras. Partiendo del montaje realizado para el triduo, la Santísima Virgen se adelantó a dicho altar de cultos y cedió el lugar que ocupaba delante del dosel al magnífico estandarte mariano que posee esta corporación.
Fue una ocasión magnífica para contemplar más de cerca a tan bella Madre, cuya soledad y desconsuelo intentan paliar cada Viernes Santo San Juan Evangelista y María Magdalena.