Castilleja de la Cuesta, localidad donde la palabra cofrade tiene un sentido propio y multitudinario, no dejó de sorprendernos el domingo 16 de septiembre a la hora de arropar a los titulares de la Hermandad de la Soledad (también conocida como “de la Plaza”) en su traslado de vuelta a la Parroquia de Santiago. Un día antes ambos titulares fueron trasladados a las instalaciones de su Casa Hermandad para bendecir e inaugurar las obras de remodelación efectuadas en ésta.
Eran las ocho de la tarde cuando la imagen de Nuestro Padre Jesús de los Remedios en el Santo Sepulcro (obra atribuida a Marcelino Roldán y ejecutada en la primera década del siglo XVIII), así como Nuestra Señora de la Soledad (talla anónima del siglo XVI que pasa por ser probablemente la talla dolorosa de María Santísima más antigua de la provincia de Sevilla, así como uno de los focos devocionales más importantes de nuestra geografía) realizaban su traslado de vuelta en compañía de numerosísimos devotos que se dieron cita para tal acto.
Quepa felicitar una vez más a Castilleja de la Cuesta por saber cuidar y demostrar la importancia que posee para la localidad todos aquellos actos cofrades que celebra, nunca faltos de afecto, devoción ni presencia multitudinaria de fieles.