El pasado 14 de septiembre y como culminación del extenso programa de actos y festejos de Exaltación a la Veracruz, se llevó a cabo la salida procesional del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz de Tocina, como colofón anual a las Fiestas Mayores de la localidad sevillana.
A las nueve y media de una noche agradable realizó salida la imagen que tallara Antonio Illanes Rodríguez en 1937, viniendo a sustituir al anterior crucificado de gran antigüedad que se encontraba muy dañado y estaba ejecutado en materiales de escasa resistencia. Resulta evidente la inspiración del escultor umbreteño en la pretérita efigie para ejecutar el actual titular, intentando dotar a la nueva talla de un aspecto añejo, propio de obras de otras épocas y alejado de los rasgos habituales en su obra. La efigie del pretérito titular de la corporación aun se conserva en las dependencias de la hermandad.
La Agrupación Musical Santo Sepulcro de Palma del Río acompañó con sus sones al crucificado hasta la mitad del recorrido, donde ya bien entrada la noche, fueron relevados en su función por la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención de Sevilla. El buen hacer de los costaleros puso el resto, con un sello sobrio y elegante, muy adecuado al titular que portaban, sin ninguna estridencia que desentonara en momento alguno. Sea aún de mayor aplauso su trabajo ante los numerosos obstáculos que en forma de cables de escasa altura deben superar a lo largo del recorrido, provocando esta circunstancia que la talla del Santísimo Cristo siempre fuera a escasa altura sobre el monte de claveles.
Acogedor y enormemente agradable resulta el ambiente que se vive durante esta celebración en la localidad, pues aunque bien se trata del punto central y álgido de una celebración festiva, no resulta inadecuado como cabría pensarse las formas y sensaciones que se extraen a pie de calle de la vivencia. Quepa solo mencionar como punto discordante y a juicio meramente de servidor, el uso de amplio aparato pirotécnico durante la procesión al cual quien estas líneas escribe, jamás encontró sentido ni relación alguna que motive su empleo en una procesión o cuto a Nuestro Señor, ni a María Santísima.
Quepa en último lugar como reseña anecdótica mencionar el hecho de que las sencillísimas andas sobre las que se porta la imagen del Cristo de la Vera+Cruz pertenecieron a la sevillana hermandad de la Hiniesta, habiendo sido restauradas recientemente, lo cual muestra la consideración y cuidado que la hermandad dispensa hacia su paso procesional. Bien entrada la madrugada hizo entrada el cortejo, quedando bendecidas un año más las calles de Tocina por la presencia del Santísimo Cristo.
Rogelio Rubio Segura