En la parroquia de San Antonio se celebró la pasada semana el Solemne Triduo en honor de María Santísima de las Lágrimas, que en su honor celebró la corporación nazarena de la Columna, cuyo Titular Cristífero, desde su capilla, era testigo del cariño que en esos días recibe su Madre.
Vestida con su terno negro bordado en oro y un precioso encaje, la Virgen de las Lágrimas quedó expuesta en besamanos, escoltada por dos ángeles a sus pies, uno de ellos portando un pañuelo.
Disfruten de este besamanos con el buen hacer fotográfico de nuestro colaborador Alejandro Pagés.