La hermandad del Nazareno celebró, en su sede canónica de Santa María,cultos en honor de María Santísima de los Dolores. Aún con los recuerdos de la procesión extraordinaria que protagonizó el Regidor Perpétuo, la hermandad celebró la festividad de los Dolores Gloriosos de Nuestra Señora.
La Virgen estaba en besamano delante de Nuestro Padre Jesús Nazareno que aún seguía sobre su paso. Vestida con su particular estilo que tanto empaque confiere a esta Dolorosa.