Cada quince de septiembre coincidiendo con la gloriosa celebración de los Dolores de la Santísima Virgen, Nuestra Señora de los Dolores celebra su festividad y queda expuesta en devoto besamanos.
El Mater Dolorosa remata el altar en el que las miradas se centran en Nuestra Señora de los Dolores quien cambia el manipulo que portó durante los cultos para que los fieles y devotos le muestren su cariño y devoción a través de un beso.
Día de alegría para la Virgen y los hermanos de esta archicofradía, pues aparte del besamanos, un destacado hermano de la corporación recibía la medalla de oro. Rafael de las Peñas, vestidor de la Señora, consejero y nazareno de ruan cada Viernes Santo. Felicidades Fali.