La Titular mariana de la Agrupación de Cofradías, María Santísima Reina de los Cielos celebró su festividad el pasado 12 de septiembre, día del Dulce Nombre de María, pero para sorpresa de todos permaneció en besamanos más días.
La Virgen, vestida con la saya de procesión y manto celeste, se situaba delante del altar mayor que preside el Santísimo Cristo Resucitado.
La nueva iluminación de San Julián, estrenada momentos antes de la función en honor de la Reina de los Cielos, es mucho más acorde que la que podíamos disfrutar hasta entonces.
María Santísima Reina de los Cielos es una de las que más desapercibida pasa, ya no sólo por acompañar al Resucitado, si no por estar en un templo que nunca sabes si va a estar abierto, algo que esperemos se solucione cuando abra el museo de las cofradías.