Otro año más Alcalá esperaba impaciente la llegada del día 15 de agosto. Las calles a rebosar de gente, especialmente concurrida la bajada por la cuesta de Santa María, la revirá en la calle Herreros o el transcurrir por la calle que lleva su nombre, Nuestra Señora del Águila.
El cortejo formado como ya es tradición por todas las Hermandades de Alcalá, incluyéndose entre ellas la Agrupación Parroquial del Soberano Poder, los miembros del Consejo de Hermandades y Cofradías y representación del Ayuntamiento de la Ciudad. A su vez, el propio cortejo era iniciado por la Cruz Alzada, seguido del guión de la Coronación, y cerrado por el estandarte de la Hermandad y el cuerpo de acólitos.
En el exorno floral la Virgen sigue fiel a la tradición, paso adornado con nardos y jazmines que las propias devotas recogen de sus patios y entregan a la Hermandad. Como ya es tradición también que sobre la mesa del paso fuesen atadas las típicas palomas, las cuales son el foco de atención de las miradas de los más curiosos y de los más pequeños.
La entrada se produjo sobre la 1 de la mañana, rodeada del pueblo alcalareño que la despedía hasta el año que viene, mientras que la Banda Ntra. Sra. del Águila hacía sonar la marcha que lleva su nombre, Águila Coronada.
Fco. Javier Baños