Las doce de este mediodía, 22 de julio, son fecha y hora muy marcada en las agendas de los cofrades de la ciudad. A esa hora, el obispo diocesano, Antonio Ceballos, impondrá la corona con la que se distingue canónicamente la devoción a la Virgen del Carmen. Una coronación que tiene su último precedente en la capital hace ya veinte años, con la Virgen de la Palma, y que la cofradía solicitó hace más de una década. El acto en la Catedral, por tanto, cobra especial relevancia, como ya se ha demostrado en las celebraciones previas al pontifical de hoy y quedará patente de nuevo en la procesión de regreso de esta tarde hasta la iglesia del Carmen.
La archicofradía carmelitana ha dispuesto todo en el interior de la seo para que tan ansiada celebración se desarrolle de la mejor forma posible. Así, en el interior del templo se han dispuesto diversas zonas en las que se sentarán las representaciones y autoridades religiosas, militares y civiles, así como mil sillas en las naves laterales para permitir el acceso del público general. Para una mejor visión de la coronación, se ha dispuesto una pantalla a cada lado del altar mayor, en la que se visualizarán las imágenes que emitirá en directo la televisión Onda Cádiz, que retransmitirá el pontifical para que tan singular acontecimiento pueda ser grabado por todos los cofrades. Además, también se ha mejorado el sonido del templo, todo ello con la colaboración de la empresa Sonido 5.
La Virgen estará en su paso de palio, en el lado derecho del altar mayor. Allí, después de la homilía, Antonio Ceballos procederá a su coronación canónica, imponiendo previamente la presea al Niño Jesús, que estrena un traje de tisú bordado en oro fino que ha donado el taller Santa Lucía. Estas imposiciones estarán apadrinadas por la familia Joly, vinculada durante tantos años al barrio del Mentidero y a la advocación carmelitana, y las carmelitas descalzas, que tienen su iglesia en la plaza de Argüelles.
La solemne eucaristía estará amenizada por el coro Medea, que estará acompañado al órgano por el joven Antonio Catalán, que se estrena en estas lides.
El momento de la coronación será, sin duda, el más especial de todos cuantos se han vivido en los últimos meses. La merecida celebración dará paso, ya por la tarde, a la procesión de alabanzas de regreso a la iglesia del Carmen, que partirá de la Catedral, por la puerta principal, a las siete y media de la tarde (según establece el programa de actos de la cofradía).
Una vez más, la ciudad se volcará con esta advocación mariana a lo largo de todo su recorrido, en el que los cargadores estrenarán uniforme, compuesto de pantalón blanco de tela y camiseta de tirantes en color blanco, y un polo azul en lugar de la tradicional sudadera, pudiéndose leer en la ropa Carmen Coronada. En los días previos se han ido completando los exornos que se han estado instalando y la realización de tres alfombras de sales en la calle Santiago, promovidas por la asociación de vecinos Cádiz Centro.
Diario de Cádiz