El primer capítulo de esta historia gloriosa que nos llevará al próximo domingo con la Coronación Canónica de la Virgen del Carmen tuvo lugar el pasado lunes 16, día de su festividad litúrgica. Como cada año la Reina del Monte Carmelo salió en procesión, pero en esta ocasión no volvía a su templo carmelita, si no que terminaba en el templo dominico junto a la Patrona.
Gladiolos rosas para la Señora del Carmen que iba sobre el paso de Nuestra Señora de los Desamparados, ambas cosas novedades. Su paso de palio no lo usará hasta la triunfal procesión de vuelta a su barrio del Mentidero, tras la Coronación.
Mucha gente alrededor de la Virgen del Carmen, volcados todos con este referente devocional mariano gaditano. Balcones engalanados al paso de la Virgen. Emoción contenida que se desbordará el domingo.
Su barrio la despidió por unos días, a buen recaudo la deja, en Santo Domingo hasta hoy viernes, junto a la Patrona, la Virgen del Rosario. Cuanta emoción cuando la Virgen del Carmen entró al templo dominico y frente a frente se encontraron las dos devociones marianas más fuertes de la ciudad.
Hoy será trasladada a la Catedral, pero antes visita a Santa María donde la espera el Nazareno, Regidor Perpetuo de Cádiz. Si físicamente el templo carmelita se sitúa en el Mentidero, allí donde esté la Virgen del Carmen es territorio carmelitano. Por unos días lo ha sido Santo Domingo, por un rato lo será Santa María, por unas horas la Catedral, y por siempre lo es, ha sido y será, todo Cádiz.
Fotografías: Alejandro P.