Tras meses de estudio e informes técnicos, la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Amargura ha encargado un boceto de paso de misterio para el Señor de la Flagelación. Este boceto está realizado por el conocido tallista sevillano Antonio Ibáñez.
El autor de los dibujos ha presentado por primera vez en su trayectoria artística un propuesta en tamaño natural, que está expuesta en la planta alta de la casa de hermandad.
Después del cabildo económico del pasado 9 de julio, se le comunico a los presentes que a partir de ahora y hasta el cabildo extraordinario a celebrar después del verano, se pedirá la opinión a los hermanos para valorar la faraónica ejecución de un nuevo paso tallado en cedro.
Es sabido por todos los hermanos de la Amargura el lamentable estado actual del paso de misterio, que fue tallado en los años cuarenta en madera de pino y que ha tenido varios arreglos faseados en el tiempo, como los ajustes del canasto, la reparación de la parihuela y algunos redorados.
La situación actual no parece muy complicada al sopesar el valor de la ejecución de un paso nuevo en vez del arreglo con dorado completo y restauración del actual, pues el valor de ambas decisiones son económicamente casi iguales.
Actualmente, la hermandad ha presentado estos dibujos a los antiguos Hermanos Mayores para que el proyecto tome forma con el apoyo de todos. Igualmente, se irá invitando a los distintos sectores de la cofradía para informar sobre la intención que tiene la Junta de Gobierno.No obstante, el cabildo extraordinario tendrá la última palabra.
Lo que sí se ha sido aprobado es la restauración de las tallas secundarias del paso de la Flagelación. El restaurador elegido ha sido Jose Miguel Sánchez Peña (actual restaurador del Museo de Cádiz e historiador), quien gano la partida a Enrique Ortega y Salvador Madroñal.
Las figuras a restaurar tienen comprometida su estabilidad y, por otro lado, es ya evidente la apertura de grietas y desprendimiento de policromía.
Jose Miguel Sánchez ha realizado catas en el conjunto escultórico y al parecer estas tallas son algo mas claras de color de lo que actualmente la vemos. Lo que llevara a cabo por tanto es la restauración con el cambio de las penas, fijación y limpieza de la encarnaduras, además del cierre de grietas queriendo la Hermandad que los trabajos empiecen por el denominado Lictor. El resto del trabajo se realizará entre los años 2008 y 2010. SI la comisión de arte sacro de su aceptación, la próxima Semana Santa veremos el Lictor en su estado original, tal y como lo diseño Ramón CHaveli.
Por último, ya se está trabajando en una labor de investigación para buscar una obra de platería del siglo XVIII que corresponde a un bajo de un altar de estilo rocalla que tenia la Hermadad sevillana del Gran Poder, pues las trazas de la canasto son similares a la actual Pena de Planta que lleva la Virgen del Mayor dolor y Traspaso de la hermandad sevillana, peana que, al parecer, forma parte de un altar del plata que el señor del Gran Poder lucia durante el siglo XVIII. Esa es la intención de la cofradía.
La Voz