Tres días de culto extraordinario que culminan en la tarde de hoy con la bajada de María Auxiliadora. Triduo extraordinario por una efeméride extraordinaria, cien años de la Coronación Canónica de María Auxiliadora. Como testigos en un altar extraordinario, San Juan Bosco y Santo Domingo Savio.
Se mantienen en el altar de cultos elementos empleados en la novena del mes de mayo en el que se montó un precioso altar, con el que se le dio la solemnidad requerida a la especial celebración de este año.
Toda la Casa Salesiana participa en los cultos, así como muchos devotos que acuden en estos días al Santuario de María Auxiliadora. Liliums rosas exornan el altar. Altar que para el último día de Triduo ha cambiado de decoración, para facilitar la bajada de la Santísima Virgen.
Los dos primeros días del Triduo han sido propicios para el reencuentro con antiguos rectores del Santuario, con Antonio Rides, con quien se empezó a fraguar todo esto del Centenario y en la tarde de ayer con Francisco Escribano, ambos de grato recuerdo entre los feligreses y la familia salesiana.
Esta tarde concluyen estos cultos extraordinarios, mañana llegará el turno de la procesión que llevará a María Auxiliadora a la Catedral, y el sábado llegará ese ansiado, esperado y deseado día, esa fecha sobre la que ha girado todo el centenario, 30 de junio, entonces se cumplirán cien años de su Coronación Canónica.