Nuestro Padre Jesús `El Rico´, como cada Miércoles Santo, dio ayer la libertad por un día a 15 presos de la cárcel de Alhaurín de la Torre. Pero además de eso, los hermanos de la cofradía ofrecieron una rica paella a estos reos, todos ellos de segundo grado, en una comida que se celebró en la casa hermandad.
Esta iniciativa, que tiene ya seis años, sirve para que "los internos puedan ir preparando el camino a su libertad, y surgió para reforzar aún más los lazos de unión con la cofradía", explica el responsable de la Pastoral Penitenciaria, José Antonio Fernández.
Es esta entidad la que impulsa la iniciativa, aunque la cofradía pone su casa hermandad y el saber hacer de una comisión formada por el policía Francisco Alberca, Enrique Cassines, Antonio Castillo y Daniel Guillermo.
El ex agente, vocal de la junta de gobierno, señala que "la paella está hecha con mucho cariño y con muy buenos ingredientes". Los presos, todos ellos de segundo grado -disfrutan de permisos habituales- estuvieron acompañados de sus familias. Uno de ellos, Juan Carlos Morales, asegura: "Ésta es una iniciativa beneficiosa y seguiremos colaborando con la cofradía tanto desde dentro como desde fuera".
La comitiva llegó pronto a las inmediaciones de la Catedral y, después, los internos hicieron una ofrenda floral a Nuestro Padre Jesús `El Rico´ y a María Santísima del Amor en la iglesia de Santiago. Seguidamente, los presos visitaron la plaza de la Merced y acudieron pasadas las dos de la tarde a la casa hermandad. El hermano mayor de la cofradía, José Enrique Rivas, recalca la decisiva vocación social de la misma y añade: "A veces, Jesús y María no necesitan tantas velas ni tantos mantos, sino que de lo que se trata es de hacer lo que nos enseñó Jesús, porque muchas veces a nuestro alrededor hay muchos cristos que no llevan cruz". Al acto también acudió el director del penal de Alhaurín de la Torre, Antonio Guerrero.
La Opinión de Málaga