La Unión de Hermandades hizo entrega ayer de un importante donativo a las Hermanitas de los Pobres, dinero que viene a salvar parte de la nómina de los 25 empleados que tiene la comunidad de religiosas para tender al medio centenar de ancianos que acoge en sus instalaciones ubicadas en el barrio de Madre de Dios. El presidente del organismo cofrade, Manuel Muñoz Natera, acompañado por otros miembros de su Consejo entregó ayer a la superiora de la orden la cantidad de 12.000 euros que es la respuesta que se da al llamamiento hecho por las religiosas ante las carencias económicas y de otra índole que padecen. Junto al montante económico se depositaron también 2.000 litros de leche que se suman a los 1.500 entregados por la hermandad del Nazareno y a los aportados por otras cofradías y la Asociación Rociera de Guadalcacín. Todas recogieron el reto lanzado por la Unión de Hermandades superándose con creces las necesidades más inmediatas planteadas por las Hermanitas de los Pobres.
El presidente resaltó la inmediata respuesta de los cofrades y resaltó la importancia de "estar atentos a las necesidades y urgencias que tienen comunidades de religiosas como esta cuya labor social es de gran importancia". El perfil de los ancianos y ancianas acogidos por las religiosas son aquellos cuyos recursos son extremadamente limitados o no simplemente no existen.
Además de los gastos de mantenimiento que precisan las instalaciones se añaden los de los empleados que son necesarios para atender a los acogidos ya que en la actualidad la comunidad no llega a un número suficiente como para asumir todas las funciones además de tener en cuenta la edad media de las religiosas.
Esta acción social es una más de las que se ejecutan en base a los presupuestos de la Unión de Hermandades para su bolsa de caridad la cual se nutre principalmente de los fondos que reporta la explotación de los palcos y sillas durante la Semana Santa, únicos ingresos que tiene el organismo cofrade para su funcionamiento.
Diario de Jerez