El reparto de los beneficios obtenidos en la pasada Semana Santa por la venta de sillas ha sido suspendido de forma momentánea. Con un escueto comunicado enviado en la mañana de ayer (a las 11.34 horas) a las hermandades -en el que se podía leer "por medio de la presente le comunicamos que el pago del beneficio por la venta de sillas en la pasada Semana Santa queda aplazado hasta nuevo aviso"- el Consejo de Hermandades rectificaba la postura presentada en el pleno de hermanos mayores del pasado jueves.
En aquella sesión, el tesorero del organismo cofrade dio a conocer a los representantes de las hermandades el importe correspondiente a cada corporación. Los datos hechos públicos provocaron la negativa reacción de algunos de los asistentes, pues se daban varios casos de hermandades de penitencia que recibirían menos euros que otras de gloria.
En días posteriores han seguido las protestas de los hermanos mayores, que han planteado el tema ante el Secretariado Diocesano y estudian incluso la posibilidad de impugnar el pleno. Finalmente, la Permanente del Consejo ha optado por suspender de forma momentánea el pago de estas cantidades, para estudiar unos nuevos criterios que contenten a la mayoría de hermanos mayores.
El director del Secretariado de Hermandades, Alfonso Caravaca, ha puntualizado que el reparto económico trae consigo diversos problemas en otros Consejos de la diócesis y en otras diócesis a la hora de diferenciar entre hermandades penitenciales y de gloria. Por eso, Caravaca asegura que "algo hay que hacer", por lo que propone un estudio exhaustivo para buscar criterios más acertados.
Este análisis se producirá en los próximos días entre los miembros de la comisión nombrada para este asunto, y formada por los hermanos mayores de Humildad, Perdón y Santo Ángel, además del presidente, el secretario y el tesorero del Consejo. Precisamente, Rafael Corbacho ha recordado que fue el 28 de diciembre cuando esta comisión tomó la decisión, que comunicó en enero al pleno "y se aprobó". Por este motivo, el presidente en funciones no entiende que las quejas de hermanos mayores no hayan surgido hasta el momento de estar establecido ya el importe que corresponde a cada corporación.
Corbacho se ha mostrado dispuesto a solucionar este contratiempo en los próximos días, descartando así que sea la nueva permanente la que afronte la cuestión. De hecho, considera que cuando se establezca un nuevo criterio para los repartos no es necesario que sea aprobado por los hermanos mayores.
Pese a rectificar y buscar un nuevo procedimiento para el reparto, Rafael Corbacho dice no entender las quejas recibidas por algunos hermanos mayores, ya que entiende que "lo que recauda directamente el Consejo debe ser beneficio de todas". Además, apunta a la subvención municipal que recibirán las de penitencia, aumentando el importe respecto a las de gloria, y a la disminución de los gastos al repartirse entre más hermandades.
Diario de Cádiz