martes, 29 de mayo de 2007
Cerca de tres minutos duró la visita de la Virgen a la hermandad jerezana en un año en el que Almonte reconoció a Jerez sus 75 años de existencia. Y lo hizo de la mejor forma que sabe demostrarlo, llevando a la Señora hasta dentro de la casa. Nunca antes la Blanca Paloma estuvo tan cerca de la capilla donde se guarda el Simpecado, un reconocimiento explícito a la devoción rociera de la ciudad que se puso de manifiesto en la explanada de la calle Almonte donde no cabía nadie esperando el momento más importante, la Virgen en Jerez. Fue la mejor despedida para Francisco Gómez y su junta de gobierno tras cuatro años de trabajo.

Todo sucedió a mediodía cuando las andas tras aparecer por la explanada de la calle empezó a visitar los diferentes simpecados allí ubicados pero deseando llegar al momento del encuentro con la gente de Jerez. Tras las clásicas idas y venidas, el padre Alexis y los también sacerdotes José María Rodríguez González y el mercedario Jesús Fernández de la Puebla fueron alzados al mismo tiempo que Juan Carlos Gutiérrez, secretario de la hermandad, elevaba el Simpecado para recibir la bendición de la Reina de las Marismas. Con fuerza se hizo el hueco necesario para facilitar el trabajo de los almonteños que sí querían llevar a la Virgen lo más cerca de Jerez. Así sucedió durante unos segundos maravillosos después de disfrutar de las andas posadas.

La mañana amaneció muy fría, al igual que sucedió en la noche. A las tres y dos minutos de la madrugada los almonteños saltaron la reja para iniciar una procesión que transcurrió respetando los horarios tradicionales. Recodar que en 2006, la llegada a Jerez se produjo sobre las diez de la mañana. Ayer fue al mediodía bajo un sol de justicia pero con unas temperaturas agradables. El ambiente se fue calentado conforme las andas avanzaban por las cercanías de la casa jerezana cuyo campanil de vez en cuando sonaba inquieto llamando a la Virgen. Tras el simpecado y muy pegados a la carreta estaban el obispo diocesano, monseñor Juan del Río, y la alcaldesa, Pilar Sánchez. También algún famoso como Carmen Martínez Bordiú que vivió su primera Virgen en Jerez acompañada de José Ramón Estévez. Quienes disfrutaron de verdad los minutos fueron los de la junta de gobierno que rinden su mandato en esta romería.

Tras abandonar la Virgen Jerez, palmas de agradecimiento por la entrega y el gesto de llevar tan cerca de la Reina de las Marismas. A las dos menos cuarto de la tarde la Señora entraba de nuevo en la ermita después de casi once horas de procesión donde cumplió con las 105 hermandades filiales a las que visitó y bendijo con su mirada, bajo su templete de plata y con las fuerzas agotadas. Así ocurrió todo en una mañana de lunes, fiesta de Nuestra Señora del Rocío con la nostalgia de que todo terminó para volver a Jerez "llenos de Virgen" como se dice por aquí en la aldea.

Diario de Jerez
Publicado por nazarenodelaO @ 17:22  | Jerez
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios