En la mañana del Miércoles Santo tuvo lugar el traslado del Santísimo Cristo de Ánimas de Ciegos desde la sede provisional de las Cofradías Fusionadas, la iglesia de San Agustín, hasta la parroquia de San Juan, desde donde saldría en procesión esa misma tarde. Como es tradición, fue trasladado y acompañado por el cuerpo de Paracaidistas, quienes tienen como protector a este Cristo.
Más público que el año pasado presenció el traslado. Muchos se lo encontraban por casualidad. La mayor cantidad de público hizo que aumentase la cantidad de personas que prestan más atención al cuerpo militar que al Señor.
El tiempo que no quiso abandonar su protagonismo, dejó unas cuantas gotas de lluvia en el traslado. La hermandad, que no llevaba plásticos, los pidió en un comercio cercano y tapó por breves instantes al Cristo de Ánimas de Ciegos que recientemente había sido restaurado.