El día no amaneció bueno. Nubes y lluvia aparecían sobre el cielo malagueño. Nuevamente estábamos ante una jornada de incertidumbre. El Cautivo realizó su traslado por el camino más corto y no fue al Hospital Civil. El tiempo no acompañaba.
En las hermandades que salían en procesión se ultimaban detalles y se mezclaba el nerviosismo con las distintas opiniones sobre lo que la tarde depararía. Algunos no perdieron nunca la confianza y el transcurso de las horas les dio la razón.
Llegó la tarde y a la hora prevista la hermandad de Crucifixión se ponía en la calle. La principal novedad era que el Señor procesionó sin el acompañamiento de San Dimas como lo había venido haciendo en los últimos años. La hermandad realizará un nuevo misterio y la imagen de San Dimas no se correspondía con el momento que representa la corporación. Gustó mucho el friso de lirios morados del trono del Cristo de la Crucifixión.
Fue este Lunes Santo el último en que María Santísima del Mayor Dolor en su Soledad salía sobre el actual trono. Para el próximo año la hermandad ha anunciado que estrenará el nuevo trono que conjugará la orfebrería con detalles de madera.
La nota más triste de la jornada tuvo lugar cuando Crucifixión realizaba su estación de penitencia en la Catedral. Un miembro de la coral que actuó sufrió un infarto y falleció.
La subida de calle Carrión volvió a congregar a numerosas personas que disfrutaron con el buen hacer de la hermandad en esta empinada cuesta.
Y en la Cruz Verde el Lunes Santo es fiesta. Salen los Gitanos. Nada más salir el Señor de la Columna una saeta le fue cantada. La banda de cornetas y tambores de la Estrella disfruta de los primeros momentos de la procesión tras este Cristo al que tienen tanto cariño.
Entre alhelíes y rosas blancas bajaba Mariblanca María Santísima de la O, ataviada en esta ocasión con la saya morada asimétrica. Manos de amor que vistieron a la Virgen de la O, encajes que enmarcaron su belleza.
El Señor ya andaba por mediación de Carreteria cuando pese a que el sol lucía, empiezan a caer leves gotas de lluvia. Nadie da crédito a lo que ocurre. Miradas al cielo y no se ve ni una nube, pero cada vez llueve con más fuerza. Pasión acelera hacia Catedral. En Crucifixión no salen de su asombro, llegan noticias de que llueve donde está la Virgen, pero en la Alameda no cae ni una gota. Por suerte sólo son diez minutos y no pasa nada. Gitanos mantiene la compostura y continúa su camino. El susto había pasado.
Imponente el Nazareno de Pasión. Simón de Cirene ayuda a cargar con la cruz, y en Málaga, la banda de cornetas y tambores de la Esperanza ayuda con sus sones a que la cruz y el trono pesen menos.
Como la llovizna pilló a la Archicofradía camino de la Catedral pospusieron que hacer hasta llegar a la confluencia de Mendez Nuñez con Comedias, allí decidirían si volverían hacia los Mártires o si continuarían su estación de penitencia. Y decidieron seguir adelante.
La incertidumbre de la lluvia hizo que Pasión se retrasase en casi una hora, retraso que afectó a Dolores del Puente, Estudiantes y Cautivo.
Luce María Santísima del Amor Doloroso un conjunto magnífico. Pero el trono pesa y este año se notó. No anduvo bien este Lunes Santo.
En el Perchel se abrieron las puertas de Santo Domingo para dar paso a nazarenos negros que anteceden al Cristo del Perdón y a la Virgen de los Dolores. Recorrido largo el que realiza esta hermandad, tras salir de Catedral sufrieron el parón ocasionado por Pasión.
Preciosa Nuestra Señora de los Dolores, la del Puente. A altas horas de la noche cruzaba las calles de su barrio camino de Santo Domingo. Hombros, espaldas y pies doloridos que contrastaban con la alegría de haberla acompañada, al menos, durante un trayecto.
Salieron los nazarenos de Estudiantes de 3 en 3 para cumplir los horarios, pero no sabían ellos que también se verían afectados por el retraso de Pasión. Muchos nazarenos que salen, pero no tantos que llegan.
Rosas blancas para la Virgen de Gracia y Esperanza que el año próximo estrenará nuevos arbotantes. La banda de música de la Paz se estrenó tras esta Dolorosa.
Salió el Cautivo, y algunos respiraron tranquilos. Multitud de personas tras el Señor de Málaga. Número que decrece conforme avanza la noche, posiblemente influidos por las altas horas a las que se recoge esta hermandad.
El gran estreno de la corporación trinitaria era la banda de la hermandad tras María Santísima de la Trinidad. Último año que salía el actual manto, el próximo Lunes Santo estrenará uno nuevo donde la tonalidad dorada abundará.
Lunes Santo donde pese a los sustos, todo fue bien. Primer día en el que salieron todas las hermandades. Nuevamente saturación de Caridad y Callejuela, que se han convertido en verdadera penitencia para músicos y cofrades. Con la cantidad de marchas que hay, y encima hasta buenas, y no se tocan.
Casi amanecía el Martes Santo cuando el Lunes Santo ponía su fin en la Trinidad. Por fin habíamos podido disfrutar aunque fuese un poco, porque para que lo voy a negar, esos minutos de lluvia a mi no se me olvidan.