El pasado Viernes de Dolores pudimos contemplar esta bella estampa, en pleno día de vísperas de Semana Santa. La imagen de Nuestra Señora de los Dolores (patrona de la villa de Camas) es la titular mariana de la hermandad del Gran Poder, contando como particularidad el realizar estación de penitencia en Semana Santa, así como realizar salida gloriosa en calidad de patrona a mediados de septiembre.
La bellísima talla de dolorosa es obra de Juan de Astorga en 1819. Fue restaurada (con leves reformas) por Francisco Buiza Fernández, aunque esto no mermó en absoluto como bien puede comprobarse las facciones magistrales de la talla mariana, así como su valor artístico y devocional.
El titular cristífero de la corporación, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder es obra del valenciano (y maestro del insigne Antonio Illanes) don Francisco Marco Díaz-Pintado en 1923. Al igual que en el caso de la dolorosa (pero con mayor profundidad) la talla fue reformada por el carmonense Francisco Buiza Fernández, realizándole nueva corona de espinas en el bloque craneal, así como remodelando la cabellera y repolicromando. Curiosamente el resultado final (a pesar de que ningún retoque sobre una obra debe realizarse JAMÁS) es ciertamente satisfactorio y las cualidades de la policromía del autor de Carmona casaron perfectamente y realzaron los rasgos de la talla, por otra parte distintos y peculiares en nuestro entorno dado su pertenencia a una geografía, mentalidad y escuela artística de postulados muy diferentes a los habituales en el neobarroco sevillano de la época.
Dos grandes tallas y una más que interesante corporación que realiza su estación de penitencia cada Jueves Santo. Desgraciadamente no pudo ser este año dadas las condiciones de lluvia existentes a la hora de la salida, por lo que no me queda más que animar a los hermanos para que el año que viene esta víspera de semana santa vuelva a lucir esplendorosa en su parroquia, y aun antes, este septiembre la Patrona de Camas vuelva a asomarse por las calles de su localidad, y muchos seamos los que nos demos cita para contemplarla.
Rogelio Rubio Segura.