Ilusión en la tarde del Viernes Santo. Nuevos barrios, salida desde la nueve sede canónica y nuevo itinerario. La pro-hermandad del Medinaceli salió a las seis de la tarde desde el tinglao anexo a la parroquia de Santo Tomás de Aquino, tras lo que se encaminó hacia lo que son los barrios correspondientes a esta parroquia, La Roca y Martiricos. Después visitarían el Molinillo y tras cumplimentar a la Piedad, Señora de este barrio malagueño, la procesión pasó por calle Curadero. Calle que por primera vez veía pasar nazarenos.
Después le quedaría un largo trecho que les llevaría a transcurrir por la Trinidad camino del tinglao. Si el itinerario a priori debía ser maravilloso, en realidad se pudo comprobar que no era tan bonito como se pintaba. Véase el ejemplo de calle Tiro, con un gran bache y cables que dificultaron en demasía el paso de la corporación.
Tiene que hacerse su hueco esta pro-hermandad, la cual poco a poco tiene que ir avanzando y mejorando. Quizás tendrían que centrarse en hacer llegar más las imágenes a la feligresía y que esta se implique en la vida de la corporación, hacerse presentes en el barrio, y madurar la salida procesional.