domingo, 01 de abril de 2007
Domingo de Ramos, de palmas y olivos, y del comienzo de la gloria. Porque en siete días cielo y tierra serán uno. Dios más que nunca se hace presente en la vida de la ciudad. Para los que creen y para los que dudan, para que en cualquier esquina, en cualquier momento sientas la presencia de Dios.

A disfrutar se ha dicho. Nazarenos, llenad las calles, anunciad que Dios muere por Amor, y que María, llora. Esta es nuestra semana de gloria, porque hasta que nos llegue el día de poder mirarte cara a cara, Señor, proclamaremos tu gloria, que será la nuestra.
Publicado por nazarenodelaO @ 0:00  | La cuenta atrás
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