La imagen de Nuestra Señora y Madre Santa María de la Merced llevará en su próxima estación de penitencia en su pechera una cruz de oro y zafiros que ha donado una familia de la cofradía.
La cruz pectoral está realizada en oro de 18 kilates y lleva zafiros de color azul engastados en los travesaños. En el centro figura una letra «M», la inicial de la advocación de la Virgen que la llevará, y está adornada a modo de resplandor por circonitas.
En alguna ocasión la Virgen de la Merced había llevado cruz pectoral, aunque nunca de las características de la que ahora le han regalado. La nueva cruz será uno de los elementos que más llamen la atención junto a la Virgen en el paso. Aunque no el único ni el que más. Por primera vez después de muchos años, la Merced irá vestida con una saya blanca en su procesión. Este hecho no se producía desde los años 80.
En esta ocasión será así debido a la restauración que Antonio Villar ha hecho de la saya de terciopelo blanco que la imagen que tallara Francisco Buiza utilizaba en sus cultos de septiembre. La saya ha sido pasada a tisú de plata y los bordados, que eran de oro fino y aplicación, han sido pasados a oro fino respetando el dibujo originario. La cofradía mercedaria cumple este año su veinte aniversario haciendo estación de penitencia ante el Santísimo Sacramento en el convento del Colodro.
ABC Córdoba