jueves, 29 de marzo de 2007
De Domingo a Domingo, ambos con mayúscula porque son días grandes. No hay semana igual a esta con la que comenzará el nuevo mes. Por algo la apellidamos Santa. Tiempo de procesiones. Donde el resto del mundo deja de existir, o al menos queda en un muy lejano segundo plano.

Para un cofrade que viva intensamente su mejor semana no existe otra cosa. Se duerme y se come cuando se puede. Las cruces guías marcan los horarios durante esta semana y el tiempo se acompasa a las mecidas de los palios. La ciudad se recorre en sus cuatro puntos cardinales y el centro estratégico durante estos días se sitúa allá por donde transcurren todas las hermandades.

Nervios, ilusiones, tensión, sueños que se hacen realidad. Aplausos y silencio. Alegría frente al dolor. Y vida frente a la muerte. Porque esa es la lección fundamental de esta semana.

Toda la vida soñando una semana y a punto de vivirla estamos. La vida en una semana, nuestra semana.
Publicado por nazarenodelaO @ 0:00  | La cuenta atrás
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios