Prácticamente nos conocemos todos, si no personalmente si al menos de vista. Casi siempre son los mismos quienes durante el año asisten a cultos internos y externos de nuestras hermandades, cofrades que tampoco es extraño encontrar en una ciudad hermana por alguna salida extraordinaria. Digamos que durante el año estamos prácticamente en familia.
Durante la Cuaresma empieza la gente a calentarse, algunos se acuerdan que son de una hermandad y se tornan en cofrades durante 40 días. Una mayoría se acuerdan de que hay procesiones dos días antes de que el Señor entre en Jerusalén.
Preparémonos para disfrutar nuestra mejor semana. Semana de bullas, esperas y colas. Miles de personas en las calles, y lo más importante todas alrededor del Hijo de Dios.
Será la mejor semana. Cuando acabe, volveremos a estar los de siempre.