lunes, 26 de marzo de 2007
Con redoble de campanas comenzó ayer el anuncio de la llegada de la Semana Santa, en un pregón que después de hora y cuarto fue despedido con una enorme ovación por parte del público que prácticamente llenaba el Teatro Falla. El joven sacerdote Marco Antonio Huelga supo desgranar sobre el atril un sinfín de historias y vivencias que situaron a su pregón entre uno de los que mejor se recuerdan en los últimos años.

Después de más de media hora de acto, que incluyó un miniconcierto de la banda de música roteña Alcalde Zoilo Ruiz Mateos, el pregonero tomó el atril previa presentación de su antecesor, José Francisco Trigo, "hermano, amigo". El Cristo de la Misericordia (su antigua Cruz exornaba el escenario) y la Virgen de las Penas (los caireles de su paso de palio rodeaban el atril cubierto en telas, arroparon al pregonero, que al inicio de su intervención se acercó al obispo para pedir su bendición.

Sobre el escenario, además de Antonio Ceballos estaban la alcaldesa Teófila Martínez; el subdelegado de Defensa, Joaquín Arcusa; el comandante militar inquilino de la Plaza, Manuel Rendón; el coronel director del Centro de Ensayos Torregorda, Santiago Fajardo; el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Pablo Daniel López; los presidentes del Consejo y Secretariado de Hermandades, Rafael Corbacho y Alfonso Caravaca; el teniente de alcalde José Blas Fernández; y el pregonero del pasado año, José Francisco Trigo.

A lo largo de su intervención, Marco Antonio Huelga no utilizó la tan recurrida cronología de la Semana Santa gaditana, sino que estructuró su texto en diferentes temáticas en cuyo tratamiento mezcló prosa con versos. Así, dedicó algunos especialmente a las imágenes del Nazareno de Santa María, Nazareno del Amor, a la Virgen de los Dolores de Servitas y a la Virgen de las Penas. Curiosamente, por segundo año consecutivo el pregón de la Semana Santa gaditana concluía con versos dedicados a la Dolorosa de la cofradía de La Palma ("es un rostro misterioso/que a los ojos desaliña/de una mujer Nazarena/que se llama de las Penas/y es la Reina de la Viña"), de la cual se ha solicitado su coronación canónica.

Uno de los momentos más destacados y aplaudidos de la exaltación de Marco Antonio Huelga fue el recuerdo de dos sacerdotes que en vida estuvieron muy vinculados con las cofradías: Francisco Vallejo y Sebastián Araujo. "Uno dedicó durante muchos años su tiempo como director espiritual de la Junta y luego Consejo de Hermandades y Cofradías y otro fue llevando a Dios a los sencillos desde los rincones de su parroquia viñera".

Recuerdo entrañable también tuvo el pregonero para el fiscal de la cofradía de Jesús Caído, Rafael López, quien ha superado una difícil situación de salud que le llevó incluso al coma. La imagen del Caído fue llevada al hospital al término de su restauración, y el fiscal recuperó la salud. El pregonero creó el diálogo entre Rafael López y el Señor del Parque Genovés, concluyendo "¿existen los milagros o no, gaditanos?".

El pregón del joven sacerdote, párroco de San Jorge en Alcalá, demostró la sinceridad y valentía con la que se dirigió a los cofrades gaditanos, recordando imágenes del pasado y aspectos peculiares de la Semana Santa gaditana. Así, no olvidó a su Cristo del Silencio, por el que "se desgarra en mi garganta un dolor tan grande" al recordar cuando salía en vía crucis por San Antonio.

Tuvo palabras para los cargadores, "aquellos hombres sencillos con zapatillas blancas o negras y faja bien ajustada" y para la juventud, en especial para los promotores de la hermandad de Salesianos, a la que llamó a sentirse orgullosos de su condición.

Un pregón, en definitiva, en el que este sacerdote cofrade recordó y llegó a todos, y que será recordado en los próximos años.

Diario de Cádiz
Publicado por nazarenodelaO @ 14:22  | Cádiz
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