viernes, 23 de marzo de 2007
El pregonero de la Semana Santa de este año, Ignacio Sierra Quirós, párroco de Castro del Río y alicantino de nacimiento, vestirá este sábado en el Gran Teatro como cualquier otro día. Lucirá traje y camisa oscura rematada por el tradicional alzacuellos. Para él, esta indumentaria no supone obstáculo alguno para trasladar a los asistentes su visión sobre la Semana Santa y pedir compromiso a aquéllos que no acaban de comprometerse con su cofradía. Tampoco variará, por tanto, el discurso que ha mantenido desde que comenzó a implicarse de lleno con las cofradías. Sierra Quirós, miembro del Huerto, la Caridad, la Vera Cruz y la Sagrada Cena, dará a conocer sus vivencias en la Semana Santa de la ciudad desde sus comienzos en la calle de la Feria.

-El sábado tendrá una oportunidad de exaltar lo que para usted es la Semana Santa.

-Claro que sí. La Semana Santa ha de entenderse como un punto de encuentro con los misterios que nos dieron vida.

-¿Cree que en Córdoba se vive esta fiesta como debiera?

-No podemos hablar de Córdoba, sino de los cordobeses. Quizás falte algo de formación en términos generales.

-¿Piensa que la corneta y el costal pueden ser buenos caminos para llegar a las cofradías?

-Sí, sin duda. No se puede demonizar nada en ningún aspecto de la vida y, por su supuesto, tampoco en lo que corresponde a las cofradías. A los jóvenes no hay que demonizarlos, sino que es un sector de la sociedad que hay que ganárse a pulso.

-¿Considera las cofradías como un movimiento en crisis?

-No, al contrario. Las hermandades constituyen una fuente de esperanza. Son entidades vivas. A lo mejor se puede hablar de crisis entre sus componentes.

-¿Existe una varita mágica para resolver esa crisis?

-No. Para los problemas complicados las soluciones son siempre difíciles. La obediencia es un camino para mejorar las cosas.

-¿Cree que la nueva legislación sobre auntos eclesiásticos está perjudicando a las cofradías?

-La Iglesia sigue estando perseguida, pero es que la Iglesia nunca ha dejado de estar perseguida. En Roma, la situación era mucho más complicada y cruel. Y aún así, los cristianos vencieron. En 200 años consiguieron que la cruz fuera bordada en los estandartes de las legiones romanas. La historia es maestra de la vida.

-¿Cuál es el mejor recuerdo que guarda como cofrade?

-Cuando era un niño pequeño, la entrada de la Virgen de la Candelaria en el Compás de San Francisco. Y, algo más tarde, las caras de la gente de Córdoba ante el Señor de la Caridad.

-¿Le molesta que al Señor de la Caridad se la considere como la cofradía de los legionarios?

-Qué le vamos a hacer, es una batalla perdida. Cuando el pueblo pone un mote es eso lo que resume y éste es un caso así.

-¿Será un pregón vivencial?

-Totalmente.

-¿Sin crítica?

-Si algo suena a crítica es porque he vivido lo que cuento.

-¿Se vive mejor la Semana Santa como sacerdote?

-Sí, porque yo consagro el Jueves Santo y eso es una experiencia muy grande.

-¿Qué le sobra y le falta a la Semana Santa cordobesa?

-Falta seriedad y formación. En líneas generales, a nuestra Semana Santa le sobra gente que viva de la hermandad y falta gente que viva para la hermandad.

El Día de Córdoba
Publicado por nazarenodelaO @ 15:37  | Córdoba
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