Esta tarde ha sido presentada la imagen del Santísimo Cristo de Ánimas de Ciegos, titular de las Reales Cofradías Fusionadas, tras haber concluido la segunda fase de su restauración, acometida como la primera parte por el IAPH. En la sede de la Agrupación de Cofradías, el antiguo hospital de San Julián, y más concretamente en el humero, lugar que no entendemos muy apropiado para este acto por lo reducido de sus dimensiones, es donde ha sido presentado este Cristo que pasa por ser el más antiguo de los que procesionan, tras el Cristo de la Vera Cruz, parcialmente destruido en la década de los años 30 de la centuria pasada.
Ha sido una presentación para los medios oficiales, el viernes es cuando se presentará al gran público y será cuando los técnicos del IAPH expliquen el proceso de restauración.
No contábamos con que pudiéramos verlo pero sí ha habido suerte y aquí le ofrecemos un reportaje fotográfico para que vean como ha quedado. Tengan en cuenta que el lugar donde se encuentra el Cristo tiene una iluminación muy peculiar, la luz solo ilumina la parte baja de las paredes.
Como pueden comprobar viene cambiado en lo que se refiere a la policromía. No así en lo referente a las formas y volúmenes. Acostumbrados a un Cristo de policromía oscura, que el pasado Miércoles Santo ya vino más claro gracias a la primera fase de su restauración, ahora nos encontramos con una policromía pálida, donde por primera vez vemos los efectos del proceso previo a la crucifixión. Golpes, los azotes, moratones. Tono dorado para el paño de pureza, y rojo más vivo para las heridas.
Sigue siendo Él, pero con otra policromía, al parecer similar a como era originalmente. Habrá que esperar al viernes para conocer detalles del proceso, y será entonces cuando podamos emitir un juicio crítico con fundamentos. Por ahora sólo queda acostumbrarnos, adaptar nuestros ojos al nuevo aspecto del Señor de Ánimas. Que el alma lo entienda será otra cuestión.
Sentimientos contradictorios en los devotos de Ánimas, por fin el Señor de San Juan estaba de vuelta, pero chocaba verlo como había llegado. A sus pies ya tenía una rosa, y es que sus devotos lo hemos echado muchísimo de menos.