miércoles, 21 de marzo de 2007
En la mañana del próximo Jueves Santo se podrá asistir a un acto inédito dentro de la Semana Santa cordobesa. Las imágenes titulares de la hermandad de los Dolores serán trasladadas a sus pasos procesionales en un acto piadoso que tendrá lugar a las 12.00 y que estará abierto a quien quiera asistir. Con este acto, la junta de gobierno de la hermandad quiere revestir de la solemnidad y dignidad necesarias el traslado de las sagradas imágenes. Aunque el recorrido es breve, la cofradía servita tiene preparado un cortejo que realzará más aún la oportunidad de ver a la Virgen de los Dolores bajo el sol de la mañana.

Desde la iglesia de San Jacinto hasta el local situado tras el Cristo de los Faroles discurrirá la breve procesión. Se iniciará con una cruz acompañada de ciriales, tras la que irán parejas de hermanos que rezarán las siete estaciones del Vía Matris, una antigua práctica piadosa propia de la orden de los Servitas que se practicaba décadas atrás en el convento cordobés. Tras ellos irá el Santísimo Cristo de la Clemencia portado a hombros y la Virgen de los Dolores sobre unas parihuelas.

La imagen de la titular de esta cofradía lucirá en esta ocasión el manto bordado en oro por Esperanza Elena Caro en 1967 y que hasta ahora sólo se le ponía en el camarín. Además, sobre las sienes, llevará una diadema realizada en plata de ley y dorada a fuego por el platero cordobés José Vázquez de la Torre en 1864 y que se sufragó con los donativos recogidos por la hermandad para la confección de un manto que finalmente pagó el obispo Juan Alfonso de Alburquerque.

Con este acto del próximo Jueves Santo, la hermandad de los Dolores quiere recuperar la seriedad y el estilo que a lo largo de la historia ha caracterizado siempre a esta corporación. Aunque en los últimos tiempos no ha sido frecuente ver a la Virgen de los Dolores en parihuela, éste era el sistema en el que realizó estación de penitencia durante el siglo XVIII y parte del XIX. En el XX también lo hizo, aunque de forma esporádica. La más recordada de todas fue cuando, en octubre de 1945, recorrió las calles de la ciudad en unas andas con la peana de plata de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

El Día de Córdoba.
Publicado por nazarenodelaO @ 16:53  | Córdoba
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