A las nueve de la noche del pasado domimgo, una hora después de haber acabado la procesión, volvía a su templo, el del Santo Cristo de la Salud, el Niño Jesús del Gran Poder. En unas pequeñas andas iba la imagen del Niño, al que precedía un breve cortejo que abría la cruz guía portada por el hermano mayor de la corporación, Eduardo Nieto, y dos filas de hermanos con cirios. Una capilla musical acompañó al cortejo.
En poco tiempo recorrió el cortejo el corto itinerario que separa la iglesia de los Mártires de la del Santo Cristo. De esta manera el Niño Jesús del Gran Poder volvía a su casa.
Fotografías: Samuel Quintero