martes, 20 de marzo de 2007
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Durante el 17 y 18 de Marzo pudo contemplarse en la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor de Pilas el besapiés y besamanos a los titulares cristífero y mariano de la Hermandad de la Soledad.

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En un agradable ambiente de hermandad que invitaba a permanecer junto a los titulares, pudimos contemplar ambas imágenes titulares que procesionan en la noche del Viernes Santo pileño.

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La imagen del Santísimo Cristo del Descendimiento en su Santo Entierro es anónima cuya datación podemos establecer en el siglo XVII. Presenta el busto tallado en madera, mientras que el cuerpo está ejecutado en pasta. Pertenece al grupo de los llamados "yacentes articulados", pudiendo exhibirse tanto en la iconografía de Jesús crucificado como en la de yacente gracias a la articulación que presenta en la zona de hombros y axilas. Presenta la particularidad de ser expuesto permanentemente al culto durante todo el año en forma de crucificado, pudiendo contemplarse durante su besapiés en la iconografía de yacente (al igual que lo hace cada Viernes Santo).

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Nuestra Señora de la Soledad es una impresionante talla mariana que sobrepasa toda catalogación y anula toda descripción posible. La excepcional imagen, de prodigiosa expresividad construida en los pequeños y más nimios detalles, interioriza su dolor y nos expresa su sufrimiento sin que una sola lágrima recorra sus mejillas; ¿acaso hay lágrima que exprese un dolor más grande y a la vez un amor más intenso y atento a la humanidad que la que destila la profunda mirada enigmática, el gesto de dolor contenido y la belleza inmaculada de la Soledad?. Se desconoce el autor de esta obra maestra, pero se atisba a entrever en su factura los rasgos geniales del maestro Juan de Astorga, que en el siglo XIX probablemente remodeló una talla preexistente dotándola de una perfección y una transmisión inigualables.

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Háganme caso, acérquense a la Soledad y desde su visión frontal, aproxímense despacio hacia su perfil izquierdo, luego háganlo nuevamente hacia el derecho sin perder en el ejercicio la visión de su rostro. Ahí está una de esas claves que nos descubren la maestría absoluta de una obra. Un rostro cambiante; mil expresiones bajo una sola. Tan pronto verán un dolor desesperado, como la interiorización del sufrimiento que no obstante se palpa; la esperanza también está presente y no deja de sobrecoger a la vez la impresión de estar contemplando la absoluta divinidad de la Madre del Señor. Un mero cambio en la inflexión de la luz descubrirá mil detalles ejecutados milimétricamente sobre el rostro, trabajados con mimo exquisito, a la vez que ocultará otros que antes se nos revelaban. Excelso trabajo acompañado por dos manos de soberbia ejecución. Sin duda es esta una de las más importantes y extraordinarias tallas marianas de toda la provincia de Sevilla, si bien acaso no sea como algunos pensamos la más genial de sus representaciones.

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Yo no soy pileño y sin embargo, ¿por qué será que cada vez que me acerco hasta la localidad aljarafeña me siento uno más?. Que importante y cuan difícil es encontrar en nuestros días la proximidad y bonhomía que destilan sus gentes en el trato. No sabría contar exactamente cuantas veces he visitado ya Pilas prendado como quedé desde la vez primera de la mirada de la Soledad, pero si puedo deciros que cada vez que he ido se han dirigido a mi y me han dispensado todo tipo de atenciones diferentes personas a las que a su vez, no había conocido en mi anterior visita. La afabilidad y educación (¡cuanta falta nos hace hoy día!) que se destilan en esta ciudad es digna de escribir artículo al margen y de extensa cuantía. Que un hermano mayor le salude a usted y le de la mano, tratándole con toda llaneza y proximidad, como uno más: ¿se imaginan ustedes que ocurra en otras geografías que a muchos se nos vienen a la cabeza?. Sean dadas las gracias desde estas líneas a don Manuel Hernández por las atenciones prestadas en mis dos últimas visitas y por supuesto a la persona encargada de mostrarnos la casa hermandad y el riquísimo patrimonio de la corporación (que merece también capítulo aparte) y con quien pudimos mantener una interesante conversación cofrade, que muy dadas son estas fechas para ello. Gracias también al amigo Víctor que se ha encargado de enviar las noticias de actos y cultos pileños para que pudiesen ser publicados en estas líneas. Podéis estar bien satisfechos de vuestro patrimonio, aunque, quizá no os habéis percatado: no importa el oro, las joyas, los exquisitos bordados ni las andas extraordinarias; tenéis lo más importante que puede atesorarse y a la vez lo más complicado de obtener, que es una enorme humanidad, unas gentes extraordinarias como lo es la propia Pilas y a la Madre de la Soledad que os cuida y os atiende. Las riquezas más extraordinarias ya las poseéis.

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Y ahora que has leído estas líneas pensaras que conoces a la Soledad, que ya sabes algo de Pilas y puedes contentarte con haber ampliado tus conocimientos: te equivocas. Podrás mirar a la Señora una y mil veces en las fotografías y pensarás que la has visto, pero no has visto nada. No hay fotografía que la retenga porque Ella así lo ha querido. No es una talla que instantánea alguna pueda mostrar, pues pertenece a ese conjunto de obras que en absoluto quedan plasmadas por una cámara; se escapan todos sus rasgos, se pierden todos sus detalles. Creerás por un momento haber estado en Pilas, pero Pilas no se aprende, no se transmite: se siente. Una vez al menos, compruebe esa verdad que dice que no hay mayor conocimiento que viajar. Visite Pilas. ¿Quiere usted ver a la Madre de Dios?. Bajo los techos de la Parroquia de Santa María la Mayor puede verla todo el año y en Pilas la llaman: Soledad.

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Rogelio Rubio Segura
Publicado por nazarenodelaO @ 17:21  | Sevilla
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Publicado por V_Cofrade_Pilas
miércoles, 28 de marzo de 2007 | 2:39
Alagado pues me siento tras haber leído este artículo del amigo Rogelio, sin duda, para un pileño es una satisfacción saber como personas ajenas a nuestro pueblo, se sienten uno más cada vez que lo pisan y se sienten íntegros en nuestras tradiciones. Grac