Si te caes, te levantas. Fíjate en el Señor, que por tres veces cayó a tierra y se puso nuevamente en camino. No estás sólo, cuentas con quien te alienta, te anima, comparte ilusiones y sueños contigo, y cual cirineo camina contigo. A veces las cosas no salen bien, a veces las cosas tardan en salir o no suceden nunca. No hay que desesperar, nunca sabemos cuando puede suceder, quizás muchas cosas nunca se lleven a cabo, o quizás si. Lo que está claro que nada que no se haya pensado previamente podrá llevarse a cabo.
Sueña, con los pies en la tierra, pero no dejes nunca de ilusionarte. No te dejes llevar por la desidia y el desánimo, que no cunda el desaliento. Sólo son nubes pasajeras que ocultan el sol que brilla. Sueña, porque ya conoces lo que se siente cuando algún sueño se hace realidad