En la parroquia de Nuestra Señora de la Merced, durante la semana pasada tuvo lugar el Triduo en honor de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, quien presidía un sencillo altar exornado con lirios morados. Este Cristo lleva pelo natural que ciñe con corona de plata dorada.
Impresiona este Cristo de cerca, conocedor de su injusta sentencia mientras Pilatos lava sus manos. De hebrea, María Santísima del Buen Fin, Titular de esta corporación.