Cuaresma. Temporada alta. Trajín de gente en las dependencias cofrades, colas en las casas de hermandad. Es normal que en Cuaresma la actividad cofrade se dispare, pues son muchos los preparativos. Pero esto conlleva la aparición de algunos personajes que siempre sorprenden a los cofrades. Y es el caso de estas personas que creyéndose herederos de la más pura tradición, sucesores de los grandes benefactores, entran en la casa hermandad dando la impresión de que aquello es suyo. Se les ve tan seguros, que cualquiera que no los conozca se cree que son alguien importante de la hermandad.
Hablan que parece que son los que allí deciden, ordenan y mandan, pero son los que no dan un palo al agua. Lo más curioso siempre es que los que siempre andamos por la hermandad no los conocemos de nada.